miércoles, septiembre 20, 2006

MIRAR RESPETANDO

La mirada respeta o cosifica.
Respeta cuando contempla.
Cosifica cuando intenta poseer.
El pudor defiende de la mirada posesiva, cosificante.
El pudor hace que guarde, celosamente, lo que soy y lo entregue sólo a quien yo quiero.
El pudor hace que mi yo no sea de dominio público.
Me ruborizo cuando soy sorprendido, en mi intimidad, por alguien a quien no le he dado permiso para entrar.
El pudor no hace referencia tanto a los centímetros de piel descubiertos, cuanto a la pérdida de intimidad.
Pudor, intimidad, riqueza interior, respeto.... van parejos.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Mas hoje mostra-se tudo, nesta feira de vaidades.
As conseqências, essas serão nefastas.
Um abraço para o nosso caminhante.

caminante dijo...

Caro ver para crer, cierto. Porque no hay intimidad. Y no la hay porque, cada vez, el hombre de hoy tiene menos que guardar. Está perdiendo el ser persona y convirtièndose en cosa.
El pudor es importante para ser persona.
Un fortísimo abrazo.

Lua dijo...

Obrigada por me leres no meu canto. Passei mais uma vez por aqui e gostei!

Bom fim de semana!

Abração,

Alberto dijo...

Caminante. Muy bueno: me ha encantado ya que con muy poquitas palabras has dicho muchísimo. Para mi que este blog va a más día a día.

caminante dijo...

Gracias, Alberto. Recobrado el ritmo normal del camino -recalé en puerto unos días para limpiar fondos- me encuentro con tu comentario, siempre animante y sugerente. Te lo agradezco.
Espero, pronto, ir a tu guarida, como decía mi amigo Lobo. Veo que has ampliado el campo.
Un fortísimo abrazo.

Andante dijo...

Cheguei aqui através de um amigo.
Gostei!
Vou voltar mais vezes.
Abraços peregrinos.

caminante dijo...

Cara Andante: gracias por tus palabras. Que te guste lo que digo, me alegra. Son pensamientos que nada tienen de original. Es decir, con otras palabras, lo que otros han dicho mejor.
Difícil lo tienes. Pero no imposible. Te recomiendo, si te es posible, ver dos "films": El club de los poetas muertos y Rebelión en las aulas. Creo que pueden ayudarte. (Siento que la solución final que presenta "El Club de los poetas muertos" no sea la acertada). Ambos profesores apuestan por el cariño, el trabajo y la paciencia. Vale la pena querer de verdad, sin esperar recompensa. Difícil, pero no imposible. Rezo para que ames a fondo perdido. Al menos tendrás una recompensa grande en el corazón del Padre Dios.
Iré con calma a tu Blog. Espero que esto sea el comienzo.
Un fortísimo abrazo.