sábado, enero 07, 2006





Amigo, soy caminante. Caminante por el camino que el Amor hace nuevo cada día. Nada te prometo, porque nada tengo. Pero Alguien -de quien me fío- te dará, al final del camino, el premio. Él mismo es el premio.

3 comentarios:

Dad dijo...

Gostei de visitar o teu canto, o teu hogar e a foto lembrou-me a metáfora das pegadas na areia, conheces? Claro, toda a gente conhece, mas é bom saber que, quando estamos sofrendo, alguém nos pega ao colo, do ponto de vista espiritual.
Besito,

caminante dijo...

Gracias por el comentario. Cierto, conozco la metáfora. Te invito a que recuerdes la novela "La Isla misteriosa". El náufrago sabía que no estaba sólo. Cada mañana el visitante desconocido dejaba, a la puerta de su cabaña, la comida del día. Y sus huellas se perdían en el mar. Es preciso descubrir y dejarse acoger por ese Visitante que nos ama y quiere encontrarse con nosotros. Abrámosle el corazón. Y descubrámoslo en los demás, en los que pasan a nuestro lado.Seamos las manos y la sonrisa visbles del Visitante invisible. Cuesta tan poco sonreir... y cuánto bien hacemos.
Un fortísimo abrazo.

Wúlfilas dijo...

Somos peregrinos en esta tierra hasta que lleguemos a nuestra verdadera patria del cielo.

Gracias por pasar por mi blog y por rezar por mi hermana. Te incluyo en mi lista de intercesión.

Que Dios te bendiga (QDTB)

Javier.

Unidos en la oración y en el Espíritu Santo.
Caminando con María.

PD: Muy chulas las fotos y el blog. Me pasaré de vez en cuando...