martes, octubre 31, 2006

PAISAJE



El hombre es quien da sentido a la naturaleza.

Deja, amigo mío, que tu ojo se torne luz.

Contempla.

(Foto: Caminante)

viernes, octubre 27, 2006

CON FINO PINCEL



La paz dibuja, con fino pincel, en el seno del río, los detalles de la orilla. Y el horizonte.
Basta una suave brisa para romper el encanto del cuadro.
Necesitamos, amigo mío, la serenidad interior para contemplar cuanto a nuestro alrededor sucede.
Y descubrir, extasiados, que la vida es bella. Y merece la pena.
(Foto: Caminante)

sábado, octubre 14, 2006

COMO EL AGUA MANATIAL


Brotan, amigo mío, en el hontanar de tu alma aguas limpias, claras, cristalinas, que hablan de Amor. Amor que hunde sus raíces en lo eterno.
Vienen, esas aguas, a apagar la sed de infinito que anida en tu corazón.
Es, esa agua clara y limpia, el Amor de los Amores.
Si amas, no serás superficial: "Hay un vículo entre la vida despreocupada y fácil, por una parte, y la sensualidadad a flor de piel que a veces une a los seres. La inquietud aparece en un minuto de verdad, con la que el ser se ve afrontado. Si entonces elige el itinerario de la despreocupación y de la sensualidad, es por incapacidad de decidirse de una manera madura y animosa" (Ch. Möeller).
(Foto: Caminante)

miércoles, octubre 11, 2006

PARA ALGUIEN A QUIEN MUCHO QUIERO


"Sólo amamos lo que conocemos.
Sólo conocemos lo que entendemos.
Sólo entendemos lo que se nos explica" (LORO PARK)

Amigo mío, la naturaleza es un libro abierto.

Nos explica la existencia del Creador. Para que le amemos.

Contemplar es mirar dentro.

Déjate cautivar.
(Foto del Autor)

sábado, octubre 07, 2006

ENTRE BRUMAS


Entre brumas, a lo lejos, mecida en el mar, avara de misterios, una isla.
Es preciso dejarse seducir por su misterio, por su riqueza oculta.
Sólo la comparte con quien, audaz, va a su encuentro, desnudo de deseos, pobre.
¿Te animas?


(Foto del autor)

martes, octubre 03, 2006

EL AMOR VENCE SIEMPRE

Comenzamos un nuevo Curso. Creo que vale la pena releer un Post que escribí hace tiempo. Espero que ayude a pensar y a plantearse nuevas metas.
AQUILÁRIA ME PREGUNTA
Me pregunta Aquilária , a propósito de un comentario mío sobre las Cartas de Mariana Alcoforado: “¿Teniendo en cuenta las circunstancias –clausura impuesta y no deseada- vivir ese amor en corazón cuerpo y espíritu, implicaría la pérdida del Amor?”Difícil cuestión a la que trataré de responder. No sé si lo voy a lograr. Son unas reflexiones que admiten matices, aportaciones de otros caminantes, sugerencias. Incluso desacuerdos.Me parece que la respuesta es NO. Mariana descubre, en la mirada del caballero, el Amor. Un Amor esponsal, totalizante, omnicomprehensivo. Abarca y captura todo su ser: corazón, cuerpo y espíritu. Es un amor oblativo.Mariana descubre en la mirada del Caballero la razón de su vida. Y le entrega, de inmediato, todo cuanto es: “Pero eu dábame inteiramente a vos e non estaba en condicións de pensar no que puidera envelena-la miña alegría” (Carta II). Está dispuesta –y lo hace-a perderlo todo por ese Amor: ”Estou resentida comigo mesma cando penso en todo o que vos sacrifiquei: perdín a miña reputación, expúxenme o furor dos meus, a severidade das leis do meu país contra as religiosas e á vosa ingratitude que é para min a máis grande das desgracias” (Carta III).Partimos de que está en el Convento a la fuerza, no por vocación: “A miña familia, os meus amigos, este convento, todo me é insoportable. Todo o que estou obrigada a ver e todo o que teño que facer por absoluta necesidade éme odioso: Sinto celos da miña paixón ata o punto de parecerme que tódalas miñas accións e tódolos meus deberes vos atinxen” (Carta IV). Impresionante, el Amor hace que “tódolos meus deberes vos atinxen”. El Amor es totalizante y oblativo, repito.Porque el Amor ha brotado en su corazón y a pesar de todo lo que le supone “…non me arrepinto de tervos adorado; estou feliz de que me seducírades (…) Quero que todo o mundo o saiba, non fago disto un misterio, estou encantada por ter feito todo o que fixen por vos contra todo decoro. A miña relixión y a miña honra x asó consisten en amarvos enlouquecidamente toda amiña via, pois a amarvos comecei” (Carta II).El amor está llamado a transformarse en Amor.El amor implica pérdida del Amor cuando no es leal, cuando traiciona la llamada interior a una entrega total. Cuando no es camino para el Amor, sino descamino. Cuan-do comienza a reclamar, como propias, parcelas antes entregadas en plenitud. Sería contrario al Amor si Mariana hubiese recibido la Vocación religiosa: “(…) paréceme que debo estar tranquila por non ter sido infiel; por nada do mundo quixera cometer acción tan depravada” ( Carta IV).El amor es, tantas veces, un puro juego. Así no puede ser Amor. Mariana lo expresa, me parece, muy bien: “E ¿por qué me escollestes a min para facerme tan infeliz? Sin dúbida encontraríades neste país unha muller máis fermosa, coa que teriáde-los mesmos praceres, xa que só praceres groseiros procurabades; unha muller que vos amaría fielmente mentras vos vise, á que o tempo consolaría da vosa ausencia e á que poderíades deixar sen perfidia e sen crueldade”. (Carta IV).No así el Amor que abarca toda la persona. No es un juego. Implica la entrega de toda la persona, no solo la entrega lúdica del cuerpo. Desgarradoras las palabras que siguen: “¿Cómo coñecendo o fondo do meu corazón e do meu cariño puidestes decidirvos a deixarme para semnpre e a expoñerme ós terrores que debo sufrir ó pensar que só vos lembrades de min para me sacrificar a una nova paixón? (Nótese que no dice Amor si no Pasión)” (Carta IV). El Amor es tan fiel que puede decir: “Hai momentos nos que me parece que tería a suficiente submisión para servir a aquela que amades” (Carta IV). Y todo porque el Amor no soporta la ausencia. Perdona y es capaz de servir a quien le traiciona.El amor implica pérdida del Amor cuando se niega a acoger la Vida. Cuando se encierra egoístamente en sí mismo. El Amor es siempre fecundo, generador de vida abundante: “He venido para que tengan vida y sobreabunden” (Io 10, 10). Cristo, muriendo por Amor, nos engendra a la Vida: “Nadie tiene Amor más grande que el que da la vida por sus amigos” (IO 15, 13).Larga está resultando esta contestación. Y, acaso, ni siquiera sea contestación. Y no responda a lo que me preguntaban.Creo que la respuesta está en entender bien qué es AMOR ESPONSAL, al cual TODOS estamos llamados por vocación divina.Amo esponsalmente cuando entrego todo mi ser, cuando lo juego a una sola carta sin posibilidad de retorno, cuando quemo las naves y quedo a merced del amado. Y esta entrega se da tanto en la vida religiosa como en la vida matrimonial. Es la vocación ontológica del ser humano: llamado desde toda la eternidad a Amar.Termino con unos textos que pueden ayudar –me parece- a entender lo que quiero decir.“Quien permanece a la escucha termina por darse cuenta de que en el espíritu no recibimos llamadas parciales sino totalizantes. La llamada en su más alto nivel se traduce en exigencias de consagración” (Isabel Guerra: El Libro de la Paz Interior, Barcelona 2005, p. 10).“Tengo un reto apasionante: abrir ventanas al sosiego, al encuentro con lo esencial del propio yo, ahogado en prisas y bullicios. Mostrar senderos por los que la paz pueda venir hasta nosotros. Invitación a prestar atención a la llamada de quien está a nuestra puerta esperando para compartir con nosotros el pan del Amor entregado que enseña la alegría del desposeimiento solidario” (Id, p. 12).“La oración –hablar con el Amado- es el agradecimiento a ese Amor que Él nos da. Si escuchamos hoy la voz de la Belleza en nuestro entorno cotidiano, abramos el corazón a su eterna primavera. De ella brota la esperanza de los hombres” (Id., p. 13).El Amor vence al mundo.

lunes, octubre 02, 2006

EN LO ESCONDIDO


"Con una acción bien hecha aumentas mi gloria, adelantas mi reino.
Sabes que existen espesos bosques, abismos del océano, cimas montañosas que ningún ser humano ha conocido jamás: su secreta floración son para mi lujo de gloria.
Así es la vida interior de un alma: nadie lo sospecha...
Así encuentro mis delicias en estar con los hijos de los hombres."
(Foto del Autor)