El amor se acurruca en el silencio del corazón.Quiere amar y ser amado. Escuchado. Valorado. Creído.
La ausencia de amor genera odio.
A propósito de un personaje de Mauriac, comenta Ch. Möeller:
"Al no creerse amado, el viejo odiará a los demás (...) El hombre que no es amado se siente tentado a apoderarse del destino ajeno, a darle forma. Quiere obligar al otro a vivir a su sombra, quiere serlo todo para él. Ser un Dios por preocupación.
He aquí al descubierto la fuente del odio, generadora de esa soledad candente que habita en todos los héroes da Mauriac".
Amigo mío, que nadie, sea quien sea, pase a nuestro lado sin saberse amado, escuchado, comprendido. Valorado.