Amigo mío,
te invito a que pares, un momento, el reloj de tu vida.
Y te preguntes:
¿Para qué estoy en este mundo?
¿Hacia dónde voy?
¿Vale apostar por la Esperanza?
¿Tienen algún sentido en sí mismas estas preguntas?
Tengo "la convicción de que la vida
vale la pena,
de que tiene un valor intrínseco
y que siempre existe la esperanza
de que algún día
sus preguntas queden respondidas
y sus anhelos satisfechos"
(Víctor F. Dios Otín)
Sólo existen dos clases de personas:
"los que aman a Dios de todo corazón
porque le han encontrado,
y los que le buscan
de todo corazón, porque todavía no le han encontrado"
(Pascal).
te invito a que pares, un momento, el reloj de tu vida.
Y te preguntes:
¿Para qué estoy en este mundo?
¿Hacia dónde voy?
¿Vale apostar por la Esperanza?
¿Tienen algún sentido en sí mismas estas preguntas?
Tengo "la convicción de que la vida
vale la pena,
de que tiene un valor intrínseco
y que siempre existe la esperanza
de que algún día
sus preguntas queden respondidas
y sus anhelos satisfechos"
(Víctor F. Dios Otín)
Sólo existen dos clases de personas:
"los que aman a Dios de todo corazón
porque le han encontrado,
y los que le buscan
de todo corazón, porque todavía no le han encontrado"
(Pascal).