martes, febrero 28, 2006

EL PUNTO DE VISTA DECISIVO

Amigo mío, te invito a una pequeña reflexión. Recordar a una persona es recordar su rostro, la expresión de sus ojos, la sonrisa de sus labios...El rostro es decisivo.Todos recordamos títulos como "El Rostro", "El rostro impenetrable".
Esta es la pequeña reflexión que te propongo: Si la madre contemplara, por un instante, el rostro del niño que va a abortar, ¿sería capaz de hacerlo?
Te copio un párrafo de un libro que estoy leyendo. Por si te ayuda.
"...en la decisión a favor del aborto hay necesariamente un momento en el que se acepta cerrar los ojos al derecho a la vida que posee el feto desde su misma concepción. El drama moral, la decisión por el bien o por el mal, comienza con la decisión de contemplar, o no, el rostro del otro. ¿Por qué hoy en día se rechaza casi unánimemente el infanticidio, mientras casi se ha perdido la sensibilidad ante el aborto? Quizá sólo porque en el aborto no se contempla el rostro de la criatura que jamás verá la luz. Muchos psicólogos advierten que en las mujeres que tienen intención de abortar surgen espontáneamente las fantasías de una embarazada que pone nombre a su hijo, que se imagina y piensa en su futuro..."(R, Ratzinger: El cristiano en la crisis de Europa, Madrid 2005, pp. 61-62).
Te propongo veas con calma la película de Bergman: "En el umbral de la vida". Tres madres, tres situaciones, tres reacciones. Un canto impresionante a la Maternidad y a la Vida.

domingo, febrero 26, 2006

LEVANTARSE O LA HORA DEL AUTOENGAÑO

Caro amigo: permíteme que te cuente un cuento. Lo escribí hace... Así suena:
"¿Nunca has observado la sonrisa de un niño cuando pretende engañar a su padre, pero le traiciona la verdad escrita en sus ojos inocentes?
Así hemos de comportarnos muchas veces en la vida. Porque para ser santos hemos de ser pillos. Hemos de aprender a reirnos de nosotros mismos. Hemos de autoengañarnos muchas veces.
Hay una hora al día en que se agolpan todos los dolores, cansancios y fatigas. Una hora en la que la cabeza está pesada, tenemos catarro, sentimos ardor de estómago... y el frió congela nuestro despertar: la hora en que suena, implacable, el despertador.
Es cuestión de instantes: o vencemos con el realismo de Sancho -"Son molinos, mi Señor"- o nos vemos atrapados, como D. Quijote, en una lucha desigual con gigantes imaginarios.
Y terminamos derrotados. Lleno el corazón con los acíbares de batalla perdida.
Y la imaginación, alocada y abandonada a su albur, es amiga íntima de la pereza.
Y la pereza nos lleva al incumplimiento del deber de cada instante, donde el Amor nos espera. La pereza nos hace perder el tren -siempre puntual- de nuestra santidad.
Por lo que, para ser santos, hemos de aprender a engañarnos a nosotros mismos.
Y podemos hacerlo. No hay nadie que tanto nos crea una mentira como cuando nos la contamos a nosotros mismos.
Hemos de ejercitarnos en el autoengaño para progresar en la virtud y en el Amor. Y vencer el quijotismo de nuestro despertar.
Un santo de nuestros días así lo hacía: "¿Sabéis lo que hacía durante una época...en la que me encontraba fatigado, tan fatigado que apenas conciliaba el sueño? Pues, al levantarme, me decía: antes de comer, dormirás un poco. Y cuando salía a la calle, añadía contemplando el panorama de trabajo que se me echaba encima aquel día: Josemaría, te he engañado otra vez".

jueves, febrero 23, 2006

ENCUENTRO PERSONAL

Mi querido amigo, el cristianismo, antes que una idea, que también, es un encuentro. Es una relación de amor. Es pensar con el corazón. La inteligencia sola es fría. Pascal dijo: "El corazón tiene razones que la razón no entiende". Por eso mismo el cristianismo es trato de amor con quien sabemos nos ama.

Andrés y Juan se encontraron con Jesús. "¿Maestro, dónde vives? Venid y lo veréis, les dice Jesús. Fueron y permenecieron con Él toda aquella tarde. Y no le dejaron más. Hasta el martirio. Con muchos fallos, pero fueron fieles. Y no entendieron muchas cosas. Pero se fiaron, porque amaban apasionadamente. No hay otro camino.
"El verdadero y apremiante problema de Dios es el problema de la religión, es decir, el de nuestras relaciones con Él. La existencia de Dios es una altísima conclusión de nuestra inteligencia libre, pero lo que en cada momento concreto se nos plantea es el tema de nuestras relaciones con Él. Esta suprema cuestión sólo Jesús es capaz de resolverla plenamente. ¿Dónde iríamos a buscar a Dios, si no tuviéramos a Cristo?" (G. Chevrot: El pozo de Sicar). Es problema de coherencia.
El amor nace del trato. Trata a Dios y creerás en Él. Porque la oración, como la vida cristiana, no consiste "en pensar mucho, sino en amar mucho" y "todos son hábiles de su natural para amar" (cf. Santa Teresa de Jesús: Castillo interior, IV 1, 7 y Fundaciones 5, 2).

lunes, febrero 20, 2006

DOLOR Y ABANDONO. CONFIANZA

Amigo mío: las almas sencillas son profundas. Descubren el sentido de la vida y desbordan serenidad, confianz. Caminan como niños pequeños de la mano de su padre.
Hace unos días un buen amigo me decía: Tengo a mi mujer muy enferma, mi hija mayor muy delicada de salud, mi hijo pequeño a punto de quedarse ciego con un proceso irreversible. No me rebelo contra Dios. Lo acepto. Nada le pido. Él sabe que estoy aqui en este mundo. Yo sé que Dios cuida de mi y de mi familia.
Si no tuviese esta fe, lo mejor sería pegarse un tiro. Irse de este mundo.
Cierto, sin Dios la vida carece de sentido.
Yo sé que Dios me quiere y que estamos, mi familia y yo, en sus manos de Padre.
"Aunque la higuera no echa yemas y las viñas no tienen fruto, auque el olivo olvida su aceituna y los campos no dan cosechas, auque se acaban las ovejas del redil y no quedan vacas en el establo, yo exultaré con el Señor, me gloriaré en Dios, mi salvador" (Habacuc).
Amigo mío, te invito a recobrar la niñez perdida. Regresa a tus raíces. Sé niño y serás feliz.

martes, febrero 14, 2006

UNA SOLA CARNE

Amigo mío, quien quiera que seas, caminante en busca de la verdad, inquieto peregrino en busca del hogar, inquieto paseante en busca de sosiego y de sentido. Te invito a leer despacio lo que pongo a continuación. Tiene que ver con la larga, magnífia, culta... discusión que está planteada en Vitor Mácula .
"La narración bíblica de la creación habla de la soledad del primer hombre, Adán, al cual Dios quiere darle una ayuda. Ninguna de las otras criaturas puede ser esa ayuda que el hombre necesita, por más que él haya dado nombre a todas las bestias salvajes y a todos los pájaros, incorporándolos así a su entorno vital. Entonces Dios, de una costilla del hombre, forma a la mujer. Ahora Adán encuentra la ayuda que precisa: « ¡Ésta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne! » (Gn 2, 23). (...) En la narración bíblica no se habla de castigo; pero sí aparece la idea de que el hombre es de algún modo incompleto, constitutivamente en camino para encontrar en el otro la parte complementaria para su integridad, es decir, la idea de que sólo en la comunión con el otro sexo puede considerarse « completo ». Así, pues, el pasaje bíblico concluye con una profecía sobre Adán: « Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne » (Gn 2, 24)" (Benedcito XVI: Deus Charitas, n. 11).
No añado nada más.

viernes, febrero 10, 2006

CAPACES DE SUPERAR LO CREADO

Va dedicado a un buen amigo. Espero que le ayude.
"...cada individuo tiene un origen biológico por una parte, pero por otra no es el mero producto de los genes existentes,del ADN, sino que procede directamente de Dios.
El Ser humano lleva el aliento de Dios. Ha sido creado a imagen y semejanza de Dios, es capaz de superar lo creado. Es único.Está en los ojos de Dios y unido a Él de manera especial. Con el ser humano se introduce realmente en la creación un nuevo aliento, el elemento divino. Ver este particular ser creado por Dios es muy importante para percibir la unicidad y la dignidad de la persona y, con ello, la razón de todos los derechos humanos. Confiere al ser humano el respeto a sí mismo y a los demás. En él está el aliento de Dios. No es una era combinación de materiales, sino una idea personal de Dios" (Benedicto XVI).
Caro amigo: te invito a repensar estas ideas. Seguro que haremos que el mundo sea un poquito mejor. Tampoco se nos pide mucho más. Solucionar todo el mal no está en nuestras manos.



lunes, febrero 06, 2006

JUGAMOS Y PERDIMOS

Amigo mío, con las cosas serias no se juega. La vida es un asunto serio. El Amor es otro asunto serio. El Amor es fuente de Vida. No se puede banalizar. No se puede convertir en un juego para pasar el tiempo, para saciar egoísmos. Termina ese juego dejando vacía el alma, sin sentido la vida...
Transcribo un comentario que me ayudó mucho. Te lo digo por si te animas. Vale la pena apostar por un Amor fuente de Vida.
“La obra de Truffaut JULES ET JIM nos muestra el intento por parte de dos jóvenes de compartir el amor y la intimidad de una mujer, esposa de uno de ellos. Su vida parece transcurrir serena y felizmente el molino idílico que les sirve de morada. Hacia el final, uno de los jóvenes indica con aire grave: ‘Hemos jugado con las fuentes de la vida y hemos perdido’. Poco después, la joven advierte a su marido que debe estar atento al paseo que va a dar con el amigo. Pone en marcha el coche y, al cruzar el puente, da un giro brusco y se lanza al agua. La película termina de un modo sombrío, con la imagen desolada del marido que contempla cómo un funcionario deposita dos urnas de cenizas en sendos nichos. El que sepa ver cine conservará en la retina durante mucho tiempo esa campiña acogedora como un lugar siniestro, donde, bajo apariencia de dulzura, se fue tejiendo una tragedia. Y la frase relativa a la insensatez de jugar con las fuentes de la vida se convertirá en faro que arrojará haces de luz sobre diversos aspectos de la vida, menesterosos actualmente de una seria clarificación”
(A. López Quintás: La Cultura y el Sentido de la vida, Patmos 2003, pp. 262-263)
También tú puedes ser "faro que arrojará haces de luz". Puedes.
Un fortísimo abrazo

jueves, febrero 02, 2006

ENCUENTRO PERSONAL Y VOCACIÓN

Dice un refrán popular: Cada uno es para lo que nace.
Es decir, viene al mundo para ser aquello que Dios quiere de él y para ello Dios lo adorna con las cualidades precisas.
Dios primero elige la misión y después al instrumento que la ha de llevar a término.

“- ¿Por qué he nacido? –había dicho de un tirón Martina.
-¡Alto ahí! ¡Pregunta desleal!
-¿Por qué?
-Porque no está en la enciclopedia.
-¿Y por qué no está?
-Porque hay preguntas a las que es preciso responderse solos. Hay una respuesta solo para mí, una respuesta solo para ti. Yo, por ejemplo, nací para ser ferroviario y conducir trenes, para leer la enciclopedia, para enamorarme de la abuela y casarme con ella, para tener a Margarita y luego hacerme viejo y ser el abuelo de Martina.
-¿Y yo?
Tú lo descubrirás cuando crezcas. ¿Te acuerdas de aquel calendario que te regalé el año pasado, el Calendario de Adviento? Todos los días abrías una ventanita y descubrías qué había detrás. Sucede más o menos lo mismo. Creces y abres las ventanas. Lo importante es verlas, como las puertas.
-¿Las puertas que están por doquier y que nadie ve?.
-Claro.”
(Susanna Tamaro, Tobías y el Ángel, pp 30-31)

“Las palabras del abuelo eran distintas de las palabras de la cinta basura. No eran palabras-flecha, palabras-guijarro-en-la-cara. En vez de cerrar las puertas, las abrían. Había sido él quien se lo había confesado un día, sentados en un banco del parque.
-¿Sabes por qué las personas se aburren?-le había preguntado de sopetón.
-No
-Porque no ven las puertas.
-¿Qué puertas?
-Las que están escondidas por doquier.
-¿Por doquier, dónde?
-En el aire, en torno a nosotros, en las casas, en los paisajes, en las estaciones de autobús y en la panza de las personas. Si sabes abrir las puertas, nunca estarás triste.

Entonces había entendido que las palabras del abuelo eran palabras-llave. Avanzaban siempre explorando el aire, transformando una cosa en otra.

Palabras-llave y palabras-manta, palabras tibias bajo las que dormirse tranquilos como los enanitos mimados por Blancanieves”
(Susanna Tamaro, Tobías y el Ángel, pp 25-26)

Caro amigo: el abuelo había sido llamado para algo, en apariencia. vulgar. Gracias a que fue fiel, nació Martina.

Y Martina descubrirá su encargo cuando aprenda a decubrir las puertas. Las puertas se descubren y se abren con las palabras-llave que el abuelo le enseña. En la conversación sosegada con el abuelo. En el trato personal, amoroso, con el abuelo.

Te invito a encontrar el porqué y el para qué de tu vida.

Jesús -como el abuelo- te dirá las palabras-llave. ¿Dónde? En la conversación que tengas con Él. Te espera en cada Sagrario desde hace mas de dos mil años.

Un fortísimo abrazo.