Amigo mío, te invito a una pequeña reflexión. Recordar a una persona es recordar su rostro, la expresión de sus ojos, la sonrisa de sus labios...El rostro es decisivo.Todos recordamos títulos como "El Rostro", "El rostro impenetrable".
Esta es la pequeña reflexión que te propongo: Si la madre contemplara, por un instante, el rostro del niño que va a abortar, ¿sería capaz de hacerlo?
Te copio un párrafo de un libro que estoy leyendo. Por si te ayuda.
"...en la decisión a favor del aborto hay necesariamente un momento en el que se acepta cerrar los ojos al derecho a la vida que posee el feto desde su misma concepción. El drama moral, la decisión por el bien o por el mal, comienza con la decisión de contemplar, o no, el rostro del otro. ¿Por qué hoy en día se rechaza casi unánimemente el infanticidio, mientras casi se ha perdido la sensibilidad ante el aborto? Quizá sólo porque en el aborto no se contempla el rostro de la criatura que jamás verá la luz. Muchos psicólogos advierten que en las mujeres que tienen intención de abortar surgen espontáneamente las fantasías de una embarazada que pone nombre a su hijo, que se imagina y piensa en su futuro..."(R, Ratzinger: El cristiano en la crisis de Europa, Madrid 2005, pp. 61-62).
Te propongo veas con calma la película de Bergman: "En el umbral de la vida". Tres madres, tres situaciones, tres reacciones. Un canto impresionante a la Maternidad y a la Vida.